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La boda de Messi deslumbra a Argentina
Por: Agencia loseditores.com

Messi quiso agasajar así a Antonella con la presencia de uno de sus cantantes preferidos, que entonó el tema "Sin principio ni final" mientras los novios se intercambiaban las alianzas. / Agencia loseditores.com
2017-07-01  
10:17

Ídolo indiscutible de la afición y aspirante a transformarse en un nuevo icono de Argentina, Leo Messi volvió a deslumbrar a su país. Pero esta vez no fue con un balón entre los pies. Su boda con Antonella Roccuzzo en Rosario, rodeada de glamour, atrajo toda la atención mediática en una noche en la que el minuto de oro fue la aparición de los novios en la alfombra roja del hotel City Center para posar ante una nube de periodistas y curiosos. 

Minutos antes, la pareja ya se había dado el "sí, quiero" arropada por los 260 invitados que asistieron a la ceremonia en Rosario, la ciudad natal de Messi (que cumplió 30 años hace unos días) y Antonella (de 29 años). Como mandan los cánones, la novia lucía blanca y radiante. Y también atrevida, con ese original vestido diseñado por Rosa Clará en el que resaltaba el escote corazón y la espalda semidescubierta. Messi, más convencional y elegante que nunca, apostó por una corbata plateada que resaltaba junto al smoking negro de Armani. Mientras Leo y Antonella repartían sonrisas antes de prometerse felicidad eterna, el salón donde se celebró la boda cotizaba al alza, con una nómina de estrellas del fútbol que suman cientos de millones de euros en sus piernas. Aplaudiendo a los novios estaba media selección argentina y una plantilla del Barcelona casi completa, con Agüero, Lavezzi, Di María, Higuaín, Mascherano, Neymar, Piqué, Jordi Alba y Suárez entre los presentes. 

A Rosario llegaron también otros ex compañeros del "diez" del Barcelona, como Pujol, Xavi Hernández, Cesc Fábregas, Dani Alves o Samuel Eto'o. Todos acompañados por sus parejas y entre ellas, la más rutilante, Shakira, de negro riguroso.La ceremonia nupcial en uno de los salones del hotel City Center fue amenizada por el cantante argentino Abel Pintos. 

Messi quiso agasajar así a Antonella con la presencia de uno de sus cantantes preferidos, que entonó el tema "Sin principio ni final" mientras los novios se intercambiaban las alianzas. A pesar de que se había pedido a los invitados a la fiesta privada que no grabaran nada en sus teléfonos móviles, alguno de los amigos de Messi hizo oídos sordos a la petición y filmó la actuación de Pintos, viralizada, cómo no, en cuestión de minutos. Fue el gran momento de la noche para los invitados que disfrutaban del evento, con las familias de los novios al completo, incluidos los dos hijos menores de la pareja, Thiago y Mateo. A petición de los novios, la ceremonia civil fue oficiada en un salón del hotel por el director del Registro Civil de la provincia de Santa Fe, Gonzalo Carrillo. 

Para desventura de Messi, la catedral quedaba demasiado lejos del complejo hotelero. Y movilizar a toda esa constelación de estrellas y sus familias por la ciudad hubiera sido un tormento para la organización de un evento en cuya seguridad participaron medio centenar de policías y varios miembros de una agencia de seguridad privada.Además de los famosos, a la boda de Messi asistieron también muchos de los amigos de su infancia, como aquellos con los que jugaba al fútbol de pequeño en el club local de Newell's y a los que sigue viendo cada vez que visita Rosario. Ellos y el resto de los invitados se llevaron los mismos presentes de parte de los novios: un tarro de dulce de leche y un vino Malbec, cosecha 2014. 

La esencia de Argentina en una sola caja.Hubo baile y jarana hasta altas horas de una noche amenizada entre otros artistas por Karina, "La Princesita", novia del Kun Agüero. Pero para todos aquellos que no tuvieron el privilegio de estar en los salones del City Center, el momento estelar llegó hacia las nueve de la noche, cuando los novios desfilaron por la alfombra roja para saludar. Las cámaras registraron la felicidad de la pareja y también algún detalle anecdótico que un principio pasó desapercibido. ¿Qué era eso que llevaba Antonella en las manos? ¿Una pequeña cartera roja? No. Se trataba de la libreta de casamiento. 

No hacían falta más comentarios. El "sí, quiero" quedaba así inmortalizado para la historia.Con los focos de la fiesta ya apagados, ahora Messi y Antonella se preparan para disfrutar junto a sus hijos de la luna de miel en la isla caribeña de Antigua. Atrás queda la noche en que el ídolo de Argentina volvió a deslumbrar a su país.

 
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