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QUÉ SÍ Y QUÉ NO PASARÁ DE LA REFORMA ELECTORAL
La Reforma Electoral de Sheinbaum es parte de su herencia política y ahora, ya sin Adán, la negociación se destrabará y pasará, aunque sea parchada
Por: Atticuss Licona
2026-02-04 - 21:12:48 /

QUÉ SÍ Y QUÉ NO PASARÁ DE LA REFORMA ELECTORAL /

En los pasillos del Senado, el fantasma de Manlio Fabio Beltrones tiene otro acompañante: el de Adán Augusto López.


Adán tenía su propia agenda. Bien lo comentó la periodista Viri Ríos: “no sale solo por corrupto, sale porque su falta de probidad se conjuntó con su exceso de soberbia”. No se reportaba a Palacio, sino con AMLO, por lo que dejó de ser una herramienta eficaz para la negociación. 


La Reforma Electoral de Sheinbaum es parte de su herencia política y ahora, ya sin Adán, la negociación se destrabará y pasará, aunque sea parchada. 


En Palacio ya saben qué prosperará y qué no; aunque de los grandes rubros, tienen claro que en lo único que al final se pondrán de acuerdo será en la modificación al árbitro electoral.


Habrá desgarre de vestiduras por el “atentado” a la democracia, pero en lo interno, a los partidos eso no les importa. Altas fuentes del Senado me confirmaron que la eliminación de los OPLEs va a caminar, la reducción del presupuesto al INE también, su transformación a INEC (Instituto Nacional de Elecciones y Consultas) pasará, y hasta la elección de consejeros por la vía del voto popular. Las resistencias las harán evidentes, pero me aseguran que serán de dientes para afuera.


Lo que no pasará será aquello que atente contra el dinero de los partidos. No están de acuerdo en la disminución de las prerrogativas, y tendrá que ser muy ingeniosa la nueva forma de representación proporcional presentada en la propuesta. Si no garantiza a las organizaciones políticas su existencia, no habrá voto a favor ni del Verde ni del PT, y mucho menos de la oposición.


La Presidenta sabe que la Reforma incluso podría no pasar; por algo ya dijo que se presentaría a finales de febrero… lo que puede ser marzo o tal vez abril. De ser así, las elecciones del 2027 tendrían que continuar con las reglas actuales.


Tampoco sería algo inédito. En el sexenio pasado también hubo iniciativas que se detuvieron o se le cayeron al presidente, pero se las tumbaba la oposición, no el enemigo en casa.


Claudia está tratando de construir un legado, el suyo, por eso ha comenzado a soltar lastres del pasado. No es solo quitarse a Adán Augusto de encima; se sacudirá también a Andy y a algunos secretarios que AMLO le dejó incrustados. Pagadas las facturas, ella comenzará a sembrar para su propia cosecha.


Podrán no aprobarle la Reforma, pero el pueblo verá quiénes se opusieron, finalmente la población sabe que lleva décadas pidiendo que no haya plurinominales y que se disminuyan las prerrogativas. Eso no es una exigencia nueva, es una añeja súplica. Claudia presentará la Reforma, y si no se la autorizan en tiempo por el tortuguismo que le metió Adán y su nula capacidad de negociación, esa ya será otra historia.


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(COLUMNA "POLÍTICA AL DÍA")

 
 
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