| Figuras y figurones. |
| Trump con la soga al cuello: noviembre decidirá su destino |
| Por: Francisco Licona. 2026-02-25 |
Lo que hasta el pasado domingo ocupaba los reflectores internacionales —Trump, la Suprema Corte, los aranceles y el T-MEC— quedó sepultado de golpe por el estruendo provocado por la caída del líder del cártel más poderoso del país, el Mencho. Pero mientras la atención se desvió, el verdadero terremoto siguió su curso, silencioso, demoledor. El tema Trump sigue coleando. La política interna de Estados Unidos y la reacción de los mercados financieros más influyentes del planeta están al rojo vivo, luego de que la Suprema Corte declarara ilegales los aranceles impuestos por Donald Trump a las importaciones. Un golpe al corazón de su narrativa proteccionista. Podría decirse, sin exagerar, que Trump quedó con la soga al cuello, tanto en lo político como en lo económico. Audaz, sí; improvisado, también. En una rápida reacción firmó una nueva orden ejecutiva para imponer un arancel global del 15%, ahora sustentado en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Pero el mercado ya no mordió el anzuelo. ¿Por qué? Porque esa medida tiene fecha de caducidad: 150 días. Después, deberá pedir autorización al Congreso. Y con las elecciones intermedias de noviembre encima, nadie apuesta a que se atreva. El problema mayor viene por otro flanco: las demandas. Se cuentan por miles las acciones legales de empresas importadoras que exigen la devolución de los aranceles pagados de manera arbitraria desde 2025. Si prosperan, el golpe al erario estadounidense podría superar los 175 mil millones de dólares. Un boquete fiscal de proporciones históricas. Para México, por ahora, el panorama es menos turbulento: conforme a las reglas del T-MEC, los productos mexicanos quedarían excluidos del nuevo arancel. Pero sería ingenuo cantar victoria. La tormenta apenas se está formando. El verdadero dolor de cabeza para Trump es político. Su agenda rumbo a noviembre está repleta de focos rojos. El endurecimiento contra los migrantes ha fracturado su base electoral: el 33% de los latinos que lo apoyaron para regresar a la Casa Blanca hoy duda seriamente en repetir su voto. A ellos se suman jóvenes menores de 40 años y votantes suburbanos, segmentos clave que comienzan a virar. El temor dentro del Partido Republicano es real: un desastre electoral que ponga en jaque no solo el control del Congreso, sino la propia Presidencia. Y todavía hay más. Veintidós estados demócratas —entre ellos California, Nueva York y Oregón— han llevado a Trump a tribunales federales por su política antimigrante. La desobediencia política y social se extiende, al grado de que seis legisladores republicanos ya rompieron filas y han votado con los demócratas para bloquear iniciativas clave. La soga está ahí. Firme. Tensa. Solo falta ver quién aprieta. Para México, el mensaje es claro: si quiere llegar con fuerza a la renegociación del T-MEC, deberá poner orden interno y mostrar resultados contundentes en seguridad. No por discurso, sino por hechos. Ese será el punto más sensible de la negociación, como ya lo advirtieron los canadienses. El reloj corre. Y el margen de error es mínimo. Sígueme en Facebook y en X en @frlicona y Tiktok en @politicaaldia |