| Figuras y figurones. |
| ¿Era necesario responderle así a Trump? |
| Por: Francisco Licona. 2026-05-08 |
En política internacional no siempre responde primero el que tiene razón, sino el que entiende mejor el momento. Donald Trump lanzó una advertencia dura contra países que no enfrenten al crimen organizado, incluso hablando de posibles acciones terrestres. Pero nunca mencionó directamente a México. Y ahí surgió la duda en los cafés políticos: si la estrategia de seguridad mexicana presume resultados, ¿por qué reaccionar como si el mensaje viniera etiquetado? Porque la propia Claudia Sheinbaum ha sostenido que “México está actuando”, y no solo con discurso. Ha presumido reducción de homicidios dolosos, destrucción de laboratorios clandestinos, detenciones y menor tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos. En “Las mañaneras del pueblo”, Sheinbaum ha dado cifras que de no ser comprobables sería riesgoso: Se han reducido en casi el 50% en homicidios dolosos, 2 mil 500 laboratorios deshabilitados y destruidos, personas detenidas; hay reducción del paso de fentanilo de México a Estados Unidos. Es decir, resultados sí hay y cifras también, lo sabemos en México y lo saben en Estados Unidos. Por eso algunos observadores consideran que quizá la respuesta pudo ser más fría, más nacionalista y menos reactiva. Algo así como: México cumple su parte y punto. Porque cuando un líder extranjero lanza advertencias generales, el riesgo político no siempre está en el mensaje original; sino en quién decide asumirlo como propio. Y en tiempos donde Trump vive de provocar y polarizar, cada respuesta internacional también juega en su terreno electoral. Ojo ahí. Porque en política exterior, a veces explicar demasiado termina alimentando la narrativa ajena. Sígueme en Facebook y en X en @frlicona, y en Tiktok en @politicaaldia |