| Al respecto. |
| La emblemática reunión del 2021 en Palacio |
| Por: Alejandro Aguirre Guerrero. 2026-05-27 |
La apuesta de Andrés Manuel López Beltrán es llegar a Palacio Nacional justo después de la presidenta Sheinbaum, o en el peor de los casos arribar en el 2036, aunque extenderlo hasta ese año podría resultar (y su equipo lo sabe), tan incierto como el paradero de su padre. Fue el pasado mes de enero cuando compartí, en este mismo espacio, que el hijo de AMLO dejaría su cargo en Morena para buscar ser diputado federal por Tabasco, y de ganar en las urnas (situación que perciben como un hecho), se agenciaría, a como diera lugar, la Jucopo en San Lázaro. En la mente de Andy López no puede haber otro coordinador para Morena en la legislatura federal que él mismo, el heredero e hijo de AMLO; “sería ilógico saber que la propia sangre del líder moral de la 4T está en las curules, y sea tratado como un diputado más”, dicen en el círculo cercano. Fue el expresidente quien bajó de su nube a López Beltrán, a su vástago, y lo obligó a someterse al voto popular para buscar lo que consideran debería dársele por derecho de nacimiento: la opción real de ser candidato morenista a la presidencia de la República, en el 2030. El plan de Andy López es prácticamente imposible, a menos que de verdad ocurriera algo extraordinario en un país donde lo ilógico a veces ocurre. Y más allá de la mega afiliación de militantes morenistas que encabezó (como Secretario de Organización del partido), la verdad es que su paso como directivo del movimiento transitó inadvertido, salvo por ser el hijo de AMLO. Una fuente bien enterada al interior de Morena me hizo saber que cuando AMLO estaba en su segundo año de mandato, durante una reunión informal en Palacio Nacional, anunció que seguiría escribiendo historia al hacer que (primeramente) una mujer gobernara al país, y después fuera uno de sus hijos quien le tomara la estafeta. ¿Continúa el plan de los López vigente? Nadie puede arrebatarles el derecho a buscarlo (o soñarlo). ¿Tiene Andy posibilidades reales de lograrlo? Se antoja harto difícil, aunque varios “pesos pesados” (mujeres y hombres morenistas), hayan pactado impulsarlo en aquella emblemática reunión en Palacio Nacional. Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre. X: @aaguirre_g
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