Mientras buena parte de la grilla veracruzana se pierde entre rumores reciclados y “bombas” de humo como las del yate supuestamente de Zenyazen y la fiesta de los Yunes del Estero, Ricardo Chúa trae una lectura que sí merece atención política.
El eje del tema es que “los astros se le acomodan” a Javier Herrera Borunda dentro de la 4T. Chúa sostiene además, que el diputado federal ya tendría “el visto bueno” tanto de Palacio Nacional como del de Veracruz y que el distrito de Cosamaloapan “es Verde… no hay de otra”.
Además de lo anterior, Chúa le pone la cereza del pastel a su columna pues al proyecto local le añade futurismo nacional en la llamada “Generación Harfuch”.
Es decir, una nueva camada política dentro de la 4T y aliados, integrada por perfiles de entre 40 y 55 años, cercanos al actual grupo de poder federal y alejados del desgaste de viejas corrientes internas.
Ahí coloca Chúa a Javier Herrera, respaldado —según su lectura— por Manuel Velasco, con cercanía a Omar García Harfuch y buena relación con Rocío Nahle. ¡Ándele!
Y mientras muchos siguen viendo al PVEM como simple partido satélite, en Veracruz ya empezaron a mover estructura, operadores y control territorial rumbo al 2027.
La frase quizá más importante de toda la columna es esta: “El proyecto se llama Javier y para allá van”.
Abusados porque comienza a alinearse estructura, territorio, Palacio y circunstancia; por lo que más vale poner atención para no caer de pico.
Pero no le contamos más, mejor lo invitamos a leer a Ricardo Chúa Agama y su columna completa aquí. |