Y ahí se observa el verdadero mensaje político: la reconciliación obradorista ya no distingue viejos adversarios cuando el poder necesita sumar operadores. Por eso la imagen pesa tanto.
En política hay fotos que parecen broma, pero terminan funcionando como actas de absolución.
Puede ser que no hayamos leído bien el mensaje, pero qué les parece si usted le encuentra una arista que aliente a los “duros” de MORENA de que la visita de la excorcholata presidencial al Clan de los Yunes, fue de pura cortesía sin tener nada que ver con lo político.
Pero no le contamos más, mejor lo invitamos a leer a Salvador Muñoz y su columna completa aquí. |