Ahí, varios grupos entendieron rápidamente el mensaje: en una elección por consejeros la batalla ya estaba prácticamente resuelta.
Por eso, más que irse a una guerra interna que terminara debilitando aún más al partido rumbo al 2027, los grupos panistas optaron por negociar posiciones, espacios y equilibrios internos.
Dicho en lenguaje político: prefirieron un acuerdo controlado antes que una fractura pública.
Ahora mismo, según se comenta, el trabajo estaría concentrado en integrar un equipo que represente a las distintas corrientes internas para intentar reposicionar a un PAN que llega golpeado, desgastado y con Movimiento Ciudadano respirándole muy cerca.
Y sobre ese tema, aseguran que Ana Cristina habría respondido con firmeza cuando le preguntaron si MC podría arrebatarle al PAN el segundo lugar político en Veracruz: “Al MC lo han inflado priistas que buscan acomodo porque no quieren a Fofo Ramírez Arana. No les tememos”.
Así que en el PAN parece que finalmente entendieron algo: el 2027 ya está demasiado cerca como para seguir dormidos en pleitos internos.
¿Habrá lecheros para Ana Cristina? El próximo lunes lo veremos. |