La decisión no fue menor. En la Asamblea Estatal Permanente de la Sección XXII, 12 mil 818 integrantes votaron por suspender temporalmente la movilización, mientras que 3 mil 594 se pronunciaron por continuar las acciones de protesta.
Lo anterior, tiene varios significados por ejemplo que la CNTE no se declara derrotada ni abandona sus demandas. Simplemente baja la intensidad del conflicto para reorganizar fuerzas, evaluar resultados y definir una nueva ruta de acción junto con los demás contingentes del país.
Por eso la palabra clave del acuerdo es "repliegue táctico". En lenguaje político-sindical significa una pausa estratégica, no una rendición. Pero también esa decisión representa un respiro para el Gobierno Federal después de semanas de bloqueos, marchas y presión sobre distintas dependencias.
En resumen: la CNTE pone hielo al movimiento, pero mantiene encendidas sus demandas y también podría ser para llegar a acuerdos definitivos con el Gobierno Federal pues no hay que olvidar que el peso y corazón del movimiento nacional de la CNTE sigue estando en la Sección XXII de Oaxaca. Ahí está su músculo organizativo, su capacidad de movilización y su poder de presión. |