En otras palabras: antes de culpar al vecino, Washington tendría que revisar sus propias cuentas.
Por eso la revisión del T-MEC será mucho más política que económica.
Las reglas comerciales podrán cambiar, pero mientras Estados Unidos siga viviendo con déficits fiscales históricos, el desequilibrio comercial simplemente buscará otro país con quien manifestarse.
El riesgo para México no está en la teoría económica, lo está en que la política termine imponiéndose sobre la economía.
De eso y más que mejor argumentado es expresado por el analista económico David Quitano Díaz, así que no se enrede con terminologías rebuscada que dirán lo mismo y lea al articulista aquí: https://politicaaldia.com/movil/vercolumna.php?id=126386
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