El patrón de la ineficiencia burocrática
Pongamos por ejemplo el caso del IMSS-Bienestar, donde por la ineficiencia de Roberto Ramos Alor se le organizan manifestaciones al Gobierno del Estado y le toman el Palacio, mientras se afecta a los xalapeños y se altera el orden público.
¿No sería justo que López Montesino y Ramos Alor dieran la cara, se pararan frente a los manifestantes y explicaran por qué no pueden resolver lo que por ley les corresponde y para lo que están contratados? ¿No es, a resumidas cuentas, el mismo problema el del IMSS-Bienestar y el de la CONAGUA?
Porque la respuesta banquetera que dio López Montesino de que “sí queremos resolver, queremos que la gente esté contenta y que el productor cumpla obviamente con toda la norma a la que está obligado”, no resuelve el caso; lo ensucia. Esa declaración solo molesta socialmente y deja en claro que no es capaz de resolver el problema ahora… ni lo podrá hacer después.
Sensibilidad de escritorio
Y peor aún que se ufane en decir: “yo soy una persona de sensibilidad social, de izquierda, y siempre le damos muy buena atención a las personas más humildes que se acercan con nosotros”.
La pregunta es: ¿dónde estaba o ha estado el señor López Montesino durante el tiempo que los campesinos de Perote han levantado la voz allá en sus tierras, y dónde estaba cuando recién tomaron el Palacio de Gobierno? ¡En su oficina! ¿Dónde queda o para qué sirve su presumida “sensibilidad social”? |