Lo esencial: El aplazamiento de la cuarta ronda formal de negociaciones del T-MEC refleja la firmeza del equipo negociador mexicano frente a las presiones de la administración estadounidense de Donald Trump. Encabezados por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía Marcelo Ebrard, los representantes de México rechazan acuerdos desfavorables y buscan mantener el acceso preferencial al mercado norteamericano. Las mesas de trabajo evalúan el paquete integral: esquemas arancelarios, porcentajes de contenido regional, regulaciones al acero y aluminio, e impacto de las inversiones asiáticas en la cadena de suministro continental.
Mientras en algunas mesas de análisis de negocios se interpreta el aplazamiento de la cuarta ronda formal del T-MEC como un revés para México, del otro lado de la frontera la lectura es distinta: Trump no ha logrado arrancarle a México el acuerdo que buscaba.
La negociación sigue abierta y la coordinación técnica continúa. Sheinbaum no cede y Marcelo Ebrard sigue en la negociación, porque México no pelea únicamente por un porcentaje de arancel. Está negociando qué lugar ocupará dentro de la nueva industria norteamericana.
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