Por tanto, nace la pregunta, ¿De dónde saca Riva Palacio los datos que demuestran que Hacienda se quedó sin dinero? ¿Quién y con qué fin le sopló eso al periodista? ¿Quién gana al especular algo que quizá él mismo sabía que lo desmentirían de inmediato?
La explicación oficial es que el programa alcanzó su meta anual de 500 mil beneficiarios y que las nuevas inscripciones se reanudarán en enero de 2027. Eso tampoco obliga a creer ciegamente al Gobierno pero no es lo mismo una declaración oficial que un ‘probablemente’.
No es lo mismo una advertencia sobre una posible crisis fiscal, que presentar una sospecha como si ya estuviera comprobada.
Las vacas sagradas del periodismo, que lo han sido durante años, también pueden equivocarse, pero su prestigio no convierte un «probablemente» en una prueba para muchos lectores que acostumbran tomar a pie juntillas cualquier señalamiento, por muy acompañado que esté de un "probablemente".
Criticar al poder es indispensable, pero los dichos no deben pesar más que los datos. Cuando eso sucede, el periodismo corre el riesgo de convertirse en puro ruido. |