
En paralelo, la administración estatal realiza un diagnóstico integral del parque vehicular en todas las dependencias, el cual ha permitido identificar miles de unidades en estado de abandono o consideradas chatarra, que generan un gasto constante por concepto de seguros, tenencias y obligaciones administrativas, sin aportar utilidad alguna.
Ante este escenario, a través de la Secretaría de Finanzas y Planeación se lleva a cabo el proceso de baja y subasta de dichas unidades, con autorización del Congreso del Estado, lo que permitirá liberar cargas financieras y sanear los inventarios institucionales.
Esta estrategia responde al principio de eficiencia en el uso de los recursos públicos: eliminar activos que generan gasto innecesario y redirigir esos recursos hacia la adquisición de equipo útil que fortalezca los servicios a la ciudadanía.

“Me interesa que la gente esté enterada de cómo estamos manejando la administración, cómo estamos ordenando y dónde estamos ajustando, pero también dónde vamos invirtiendo”, expresó la Gobernadora, al subrayar que la disciplina financiera permite no sólo eliminar gastos innecesarios, sino también generar condiciones para fortalecer el servicio público, como el reciente incremento salarial a las y los trabajadores del Estado. |