
Explicó que este derecho actúa como un mecanismo de protección frente a riesgos previsibles e imprevistos, especialmente en etapas de vulnerabilidad como la vejez, la enfermedad o la discapacidad.
Asimismo, destacó su relación con otros derechos fundamentales, como el acceso a la salud, al trabajo digno y a un nivel de vida adecuado, y advirtió que su ausencia contribuye a profundizar desigualdades estructurales y procesos de exclusión social.
En este sentido, señaló que los sistemas de seguridad social deben regirse por principios de igualdad, suficiencia y progresividad, y enfatizó la responsabilidad del Estado de garantizar su acceso para toda la población, sin distinción de condición laboral o económica.
La actividad incluyó un espacio de diálogo con las y los asistentes, quienes compartieron reflexiones sobre los retos actuales en la materia y la necesidad de fortalecer estos sistemas desde una perspectiva de derechos humanos. |