Sin embargo, la universalidad de los programas sociales le quitó la discrecionalidad que derivaba en el intercambio electoral; la universalidad terminó con el condicionamiento de la entrega de recursos; la universalidad de los programas dio fin a la exigencia de la lealtad política.
Pero a los opositores de cualquier sistema les conviene seguir manteniendo la narrativa del pueblo vendido, de la existencia de un pueblo al que obscena y cruelmente llaman “croquetero”, de un pueblo “ignorante” que solo vota para que -supuestamente- no les quiten los programas sociales.
Y no son los partidos políticos los que en abierto lo hacen, a ellos no les conviene mostrar ese lado soez y elitista; los que se lanzan duro son personas de a pie, de carne y hueso, que en redes sociales o grupos de chat prefieren afirmar que si alguien piensa distinto es por ignorancia, por unas monedas o por ineptitud. La clásica “disfruten lo votado” es parte de esa narrativa, como si antes sí hubiéramos sido como Dinamarca.
Pero si en Coahuila los programas sociales, las becas, las pensiones, y todo el apoyo entregado de manera universal, no influyeron para que ganara Morena, ¿Entonces realmente los programas sociales son clientelares?
La definición simple de algo clientelar es que exista un reparto “discrecional” que intercambie el voto. Pero cuando a un adulto mayor o a un joven le llega el apoyo a una tarjeta bancaria y no tiene que andar detrás del promotor para ser incluido en el padrón, ¿Dónde está lo electoral?
Si asumimos que Peña Nieto tenía cierta razón cuando dijo que la corrupción es parte de la idiosincrasia del mexicano, tendríamos que aumentarle también que el mexicano es ladino, sagaz y convenenciero. Y a un pueblo con esas características, ¿Cómo se le puede engañar diciéndole que se les van a quitar los apoyos que están en la Constitución y que les llega por transferencia si no votan por un partido?
Hablar de clientelismo con los Programas Sociales es y seguirá siendo una bandera de cualquier oposición, aunque la tesis sea insostenible en la actualidad de México.
Es curioso que el PRI se lleve carro completo en Coahuila y que los programas sociales no hayan influido en el resultado. ¿O no?
Sígame en Facebook y en X en @AtticussLicona
(COLUMNA "POLÍTICA AL DÍA") |