Pocos quizá entienden que el histórico “Sí señor” o aquella respuesta a la pregunta que hacía algún gobernante “¿Qué hora es?”, la respuesta solía ser “La que usted diga señor”.
Es decir, hoy en Veracruz, al frente del organismo fiscalizador, hay una persona que sabe y a la que difícilmente se le podrá imponer algo que dañe al estado.
El hecho es que Veracruz no se niega a colaborar con la Federación para mejorar la fiscalización, simplemente que existe una incompatibilidad entre la metodología de revisión propuesta por el ente federal y el esquema normativo estatal que rige la actuación local, como bien lo explicó la titular del ORFIS, Delia González Cobos.
Pero eso no se quiso ver, a pocos le importó la justificación técnica de Delia y mucho menos la explicación de que una vez que se modifiquen las diferencias tecnológicas de procedimiento entre el Sistema Federal y el Estatal, la firma en el Convenio se realizará. No antes. No con las diferencias normativas. Hacerlo sería irresponsable y crearía lagunas normativas que podrían aprovechar los presuntos causantes de daño patrimonial.
Pero no solo Delia González Cobos tuvo que ver con la respuesta dada a la Federación, también es meritorio que la gobernadora Rocío Nahle la haya escuchado y apoyado en su decisión.
Hoy, el “Sí señor” parece que ha dejado de funcionar de la mano de funcionarios responsables y sobre todo conocedores de la materia que se les ha puesto en las manos.
(COLUMNA "FIGURAS Y FIGURONES") |