ROCÍO NAHLE DECIDIÓ IR HOSPITAL POR HOSPITAL y la fotografía que está encontrando no es pareja. En Perote se reportó 60% de disponibilidad; en Martínez de la Torre, 75%; en Altotonga, alrededor de 86%; en Cosamaloapan, 68%; en Tlacotalpan, 89% de medicamentos y 79% de material de curación; mientras que en Pánuco hay 89% de abasto, incluyendo alta especialidad.
Las preguntas que el sistema debe contestar
SI EL ABASTO NO ES PAREJO, la pregunta ya no es solamente “¿hay o no hay?”, sino: ¿Quién controla los inventarios? ¿Quién reporta los faltantes a tiempo? ¿Quién redistribuye lo que sobra en una unidad hacia otra que lo necesita? Y, sobre todo: ¿Qué están haciendo los responsables de cada hospital cuando detectan que algo no está llegando?
LA PROPIA GOBERNADORA HA RECIBIDO LAS RELACIONES de faltantes e instruido revisar existencias en otras unidades para redistribuir, además de anticipar compras estatales directas cuando sea necesario. También anunció una segunda vuelta para evaluar avances, recursos humanos y operación.
PERO AQUÍ APARECE OTRA PIEZA DEL ROMPECABEZAS. El problema tampoco es exclusivamente local. El IMSS-Bienestar reporta apenas 34% de avance en su programa de digitalización para rastrear el abasto y transparentar recetas. Hay una responsabilidad compartida entre Federación, IMSS-Bienestar, autoridades estatales y administradores locales. Todos están bajo la misma cobija y están dejando los pies al descubierto. ¿Cómo es posible que en una visita de la Gobernadora se sepa tanto y en todo el tiempo que Ramos Alor lleva al frente del IMSS-Bienestar en Veracruz, nada de esto se sabía? Peor aún: le reportaban que todo iba muy bien.
Supervisar no es hacer el trabajo del subordinado
UN DATO OBLIGA A MIRAR HACIA ATRÁS. El Plan Veracruzano de Desarrollo 2025-2030 registró para 2024 un promedio estatal de abasto de 66%. Sin embargo, casos como Pánuco, que pasó del 60% al 89%, o Tlacotalpan, reconocido como referente de buenas prácticas, demuestran que el sistema debe ser medido hospital por hospital, clave por clave y día por día.

ROCÍO NAHLE LE AYUDA A CLAUDIA SHEINBAUM pues está haciendo algo que el IMSS-Bienestar debió hacer y no hizo: poner el dedo sobre la operación, detectar el faltante real y rescatar las prácticas que sí funcionan. No se ha salido a decir que “no falta nada”, pero tampoco se puede sostener que “no hay nada”.
EL RETO AHORA ES PARA LOS DIRECTORES y administradores, que tendrán que ponerse a trabajar con la misma lupa. Esperar a que la gobernadora llegue a cada hospital para descubrir lo que ellos debieron reportar tampoco ayuda. Y esto aplica para todas las áreas: en el agro, educación, obras y desarrollo económico serían prudentes las marcaciones personales para descubrir los problemas que los funcionarios responsables deberían estar resolviendo.
PORQUE UNA COSA ES SUPERVISAR y otra muy distinta es hacer el trabajo que otros tienen la obligación de hacer.
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(COLUMNA "FIGURAS Y FIGURONES") |