Otro dato incómodo para el tiempo de mujeres es que de cada 1,000 empleos nuevos, 996 fueron para hombres. El mercado laboral femenino está en el congelador.
La señal de alarma viene de la manufactura. La supuesta joya del nearshoring recortó un cuarto de millón de empleos lo que indica que la economía cambia ingenieros de planta por comerciantes informales.
Lo anterior es muy importante por si vendes hipotecas, autos o seguros yq que el empleo informal genera liquidez diaria para gastar, pero no genera historial crediticio para endeudarse a 20 años. Los bancos y tiendas departamentales (tipo Liverpool) van a sufrir para colocar tarjetas.
El dato confirma que la gente en México es imparable: si no hay trabajo, se lo inventa. Pero ojo con el espejismo: se celebra que muchísima gente esté ocupada, no que las condiciones laborales estén mejorando.
Cómo dice el dicho, camarón que se duerme se lo lleva la corriente. |