Pero ojo: en el ajedrez político anda en una situación veleidosa entre Morena y el Verde, lo que podría convertir la contienda en una guerra cuenqueña o en un cómodo reacomodo de piezas más que en un choque frontal. ¡Todo dependerá!
Lo que sí es un hecho es que la oposición en la Cuenca como en el resto del estado y del país está sin dinero y sin esperanzas de retornar al poder. Al menos en las próximas dos elecciones que vienen.
La pregunta ya ronda en los corrillos políticos:
Porqué esos dos perfiles no se aparecen ni hacen lumbre en la Cuenca, uno por su gestión en las alturas y el otro, el local, porque sensillamente de debe acomodar muy bien la mullida curul local.
¿Los dos sienten tener realmente la tierra, la estructura y el respaldo social como para pensar que con su perfil fantasmal basta?
La Cuenca empieza a ser botín político… y el juego apenas arranca. |