Y detrás, una constante que ya se repite: coordinación operativa en todas las regiones del estado con las autoridades federales.
La lectura política es clara y hace callar bocas: cuando los números se vuelven consistentes, dejan de ser boletín… y empiezan a ser narrativa. No se puede adelantar que sea suficiente, pero sí que obliga a las autoridades a mantener el ritmo. Un paso atrás ni para agarrar impulso es lo que exigen los veracruzanos.
Porque en seguridad, una semana impacta… pero varias más podrían incluso cambiar la percepción negativa que desde hace años se arrastra.
Por lo pronto, Veracruz y Rocío Nahle mandan una positiva señal: la estrategia nacional parece empezar a encontrar piso local. |