Eso último, por supuesto, no sustituye a la vigilancia epidemiológica ni permite afirmar que la temporada se haya adelantado. Pero, cuando el río suena es que agua lleva, sin que esto quiera decir, otra cosa más que aguas.
Pero sí abre una pregunta perfectamente válida: ¿No sería conveniente valorar adelantar la vacunación donde las autoridades detecten circulación temprana del virus?
La Secretaría de Salud dispone de los datos epidemiológicos para saber dónde y cuándo conviene reforzar la vacunación. Y si la vacuna ya está programada, adelantarla en las zonas que lo ameriten podría ser una medida preventiva antes de que aumenten los contagios.
Mientras tanto, quienes presenten síntomas respiratorios deben acudir a valoración médica y evitar automedicarse.
Nadie puede negar que entre sus familiares se han dado casos de influenza, pero aún no se puede decir que se haya generalizado, pero ojo, también los casos aunque sean pocos deben dejarse de atender.
No se trata de alarmar. Al contrario: se trata de prevenir. |