Luego de que la activista y opositora venezolana María Corina Machado -a quien le habrían impedido participar en las elecciones presidenciales del año pasado- ganó el Premio Nobel de la Paz en 2025, el gobierno mexicano volvió a guardar silencio.
Además, desde la llegada de López Obrador a la presidencia, el gobierno de México ha dado al menos 12 contratos por casi tres millones de pesos a Telesur. Se trata de un medio público multi estatal, creado por el expresidente Hugo Chávez, que es financiado principalmente por los gobiernos de Venezuela y Cuba.
Pero hoy, en medio de la crisis política y militar en Venezuela, los más insignes representantes de la 4T, con el propio AMLO a la cabeza, salen a vociferar en contra de la detención de Maduro y a invocar un derecho internacional y la no intervención que siempre callaron ante la dictadura chavista.
La posición del gobierno morenista no es por solidaridad, ni por el respeto al derecho internacional. Se trata de la alineación ideológica. Muchos de los programas sociales de la 4T surgieron antes en los gobiernos de Venezuela y Bolivia. México entrega dinero a miles de venezolanos para que regresen a su país.
Además, comparten la defensa de los intereses creados por gobiernos que se han vinculado con redes del narcotráfico internacional.
Las acusaciones que han llevado a Maduro ante los tribunales de Estados Unidos son muy similares a las que pesan sobre el propio López Obrador y una larga lista de morenistas, algunos de los cuáles incluso ya han perdido la visa norteamericana y se encontrarían bajo investigación.
Desde hace algunos años, el gobierno de Estados Unidos ha investigado un presunto vínculo entre el presidente López Obrador y grupos criminales, a partir del financiamiento de sus campañas electorales. Así lo han documentado diversos medios de comunicación en ambos países.
Por supuesto, México no es Venezuela. Los contextos son distintos.
Sin embargo, la intención del presidente Trump se reforzar una ofensiva militar en contra de los cárteles del narcotráfico en el continente -y particularmente en México-, es real. Suponer que en México no habría una intervención militar en contra de los cárteles sería un error.
Tras la operación en Venezuela, Trump dijo que “algo tenemos que hacer con México” e insistió que “los cárteles del narcotráfico dirigen México” y Claudia Sheinbaum “está muy asustada”. ¿A qué se refiere exactamente el presidente?
La detención de Maduro es una clara advertencia a Morena y sus secuaces. Por eso están tan apanicados…
La puntita
Por cierto, cómo olvidar la imagen de la Cumbre de los Cárteles de la Izquierda Latinoamericana, a la que asistió Maduro en calidad de líder del “Cartel de los Soles” y Cuitláhuac García como capo mayor del “Cártel de las Uñas Largas”.
Ojalá pronto vuelvan a coincidir, pero ahora en calidad de reclusos. |