Karma. Se trata de una expresión recurrente en la actualidad y que se refiere a aquella ley espiritual y filosófica de causa y efecto, originada en La India, que establece que cada acción intencional genera consecuencias que repercuten en la vida actual o en futuras reencarnaciones.
Para ser más concretos, establece que las buenas acciones generan resultados positivos, mientras que las malas provocan resultados negativos.
Parece que los gobernantes de la llamada “cuarta transformación” están experimentando su propio “karma”.
Muchos de ellos encabezaron durante años movimientos de protesta. Reclamaban (y nos les faltaba razón) la corrupción que imperaba en los gobiernos emanados de partidos poderosos, como el PRI y el PAN.
Y exigían transparencia. Que la sociedad fuera informada del destino de cada peso público.
Pero les llegó el “karma”. Ahora ellos son gobierno y se han enterado de que no es tan fácil llenarse las alforjas, porque hay mecanismos institucionales que se encargan de vigilar la ruta y destino final del dinero que se maneja en la administración pública.
Hoy ya les resulta incómodo -por decir lo menos- el reclamo de transparencia y rendición de cuentas.
Este jueves la maestra Delia González Cobos, titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado (Orfis), dio a conocer que gracias a los trabajos de fiscalización de los entes públicos han sido recuperados más de 2 mil 300 millones de pesos, además de que otros expedientes podrían ser judicializados muy pronto.
La auditora general explicó que el Orfis y la Fiscalía Anticorrupción trabajan de manera coordinada para fortalecer los casos que requieren mayor sustento para proceder legalmente.
Dijo que ya hay avances en algunos casos, aunque aclaró que la información se maneja con sigilo, por lo que será hasta que se ejecuten acciones legales cuando se conozcan más detalles.
En la revisión de la Cuenta Pública 2023 se detectó un probable daño patrimonial cercano a los 2 mil 700 millones de pesos, mientras que en 2024 la cifra ronda los 2 mil 300 millones de pesos.
Este año es especialmente demandante, pues se han acumulado numerosas denuncias de los actuales presidentes municipales, por irregularidades cometidas por las autoridades salientes, como el robo de documentos, la falta de vehículos oficiales y la desaparición de equipos de cómputo.
“Son bienes del municipio que debieron haberse quedado en resguardo para entregarlos a la autoridad entrante. Sabemos que se han presentado las denuncias y estamos de acuerdo en eso porque la ciudadanía no merece que tengan un comportamiento como el que ha ocurrido en varios municipios”.
Es muy distinto ser quien reclama honestidad y transparencia, a ser el sujeto obligado al cumplimiento de esos principios elementales de la administración pública.
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Epílogo.
En su más reciente visita a tierras veracruzanas -el pasado miércoles- la presidente Claudia Sheinbaum tuvo la oportunidad de cruzar palabras con la Rocío Nahle y gracias a ello se llevó una versión más “cómoda” a su conferencia mañanera, sobre los derrames de petróleo en costas de Veracruz y Tabasco. *** Mientras instancias federales insistían en que seguían investigando el origen de esos derrames, Sheinbaum le “compró” la versión a la gobernadora de Veracruz y la mañana de este jueves salió a aclarar que la fuga no era de Pemex, sino de “una empresa privada”. *** “Con eso matamos la nota”, le habría sugerido Rocío Nahle. *** El senador Manuel Huerta está empeñado en hacer el papel de “voz de la conciencia” en su partido, Morena. *** En esta ocasión llamó al gobierno estatal a corregir severas deficiencias en áreas fundamentales, como la protección del medio ambiente y los servicios de salud. *** Se refirió a lo que es evidente: los derrames de petróleo en el litoral veracruzano, pero también a la suspensión de cirugías en los hospitales del estado por falta de insumos. *** “A mí lo que más me preocupa ahorita es que estén parando las operaciones quirúrgicas en el hospital de Xalapa por falta de insumos. Eso es muy grave y hay que decirlo con voz fuerte”, denunció.
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