Han Fei Tzu
La jefa del estado mexicano que en los hechos se niega serlo, pues abdica de las responsabilidades que su encargo le confiere, omitiendo sus compromisos constitucionales para funcionar como promotora artística de un grupo surcoreano y con ello “congraciarse” con un gran sector de sus jóvenes seguidores, al mostrarlos sonriente desde el balcón presidencial, frente a miles de fans del grupo, con lo que pretenden distraer el oscuro y enorme foco de los problemas del país.
Una presidenta que, como antes su jefe, todos los días con sus discursos, refuerza la ruptura de los diálogos necesarios para enfrentar los problemas que se ahondan; con sus respuestas ríspidas o burlonas, polariza, descalifica y persigue las opiniones diferentes; y también con voz descompuesta, tiende mantos de protección a las incapacidades, a la corrupción y las relaciones oscuras de sus correligionarios, aceptando tácitamente sus compromisos y complicidad con el crimen organizado asumiendo con ello la derrota a su supuesta superioridad moral.
El caso Rocha Moya es más que un problema judicial, es muchísimo más que el espacio adonde lo quiere reducir el oficialismo de alargar los tiempos y tratar de enfocarlo como una discusión de patriotas o antipatriotas, de soberanía nacional versus intervencionismo o invasión.
Este asunto es claramente la evidencia del pacto de morena con la ilegalidad, con el uso de recursos provenientes de contubernios y acuerdos que justificaron los abrazos no balazos como “política” de seguridad, misma que representó la entrega de la soberanía a los grupos fácticos de poder, que se reforzaron con el abandono de la presidencia de AMLO y su “primer piso” de eso que llaman la “cuarta transformación” y que sigue al pie de la letra la actual presidencia.
El inescrupuloso modelo de arribo al poder en Sinaloa del 2021, como laboratorio que se implantó en muchos más espacios y tiempos incluyendo las elecciones del 2024, muestra ahora sus nefastas repercusiones pese al encubrimiento pactado desde las cúpulas del poder nacional. Tristemente publicitadas a nivel internacional, por denuncia y solicitud directa de un gobierno extranjero, que encuentra bloqueo en nuestro país para aceptar la connivencia gubernamental con el crimen organizado para la elección de Rocha Moya, secuestros de actores políticos, dineros corriendo sin contención, operaciones de estado, y todo el despliegue de poder que hasta ahora mantienen en esa Entidad.
Frente a lo descarnadamente mostrado sobre la descomposición de los grupos del poder, desbocados en sus trapacerías, señalados ahora desde el imperio, pero desde antes por las quejas y exigencias de los pueblos y comunidades de nuestro país, con pruebas de sus agravios y abandonos gubernamentales, son voces acalladas desde el ruido de las mañaneras, donde se sonríe esquizofrénicamente, mirando al incendio que crece en el país, no como jefa del estado mexicano, sino como designada protectora de la camarilla que los ha llevado al poder.
La dimensión de la derrota administrativa de la clase política dominante, visible en su incapacidad de gobernar un país, valorable en el tiempo que cuenta desde el 2018, solo es comparable a la derrota de la esperanza generada de que ellos representaran una mejor alternativa. Lo que ahora se muestra sin vergüenza alguna, es a una clase política inmoral, vulgar y sin ética alguna, corrupta y prepotente, que pone en jaque la integridad nacional por defender su facción y sus mafiosos e ilegales intereses, sin duda cuestionables y que más temprano que tarde serán juzgados por algo más que la historia.
DE LA BITÁCORA DE LA TÍA QUETA
La ocurrencia de ajustar calendario escolar, muestra un gobierno caótico que ofende a la inteligencia.
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