Si la exalcaldesa sanandrescana María Elena Solana Calzada terminó siendo calificada por sus paisanos y parientes como la peor Alcaldesa en la historia de San Andrés Tuxtla, gracias al sin numero de malas decisiones que acumuló durante su paso por la Presidencia Municipal, en el vecino municipio de Catemaco, Manuel Eduardo Toscano lleva el mismito camino, porque a escasos meses de haber asumido el poder, su administración comienza a cargar con el descontento de diversos sectores de la sociedad catemaqueña, que esperaban un verdadero cambio y hasta el momento aseguran estar recibiendo más de lo mismo.
En honor a la verdad, ni sus homólogos Jorge González Azamar, Tomás Montoya Pereyra, Sergio Cadena Martínez y Salvador Guerrero Moreno respectivamente, tuvieron el desastre político, económico y social que están padeciendo los catemaqueños en la actualidad.
Y mire usted que estos exmunícipes fueron malandros y les encantaba engordar la billetera, pero no fueron tan corrientes y malandrines como el de la Naranja Podrida, Manuel Eduardo Toscano, quien desde que asumió la Presidencia Municipal tiene en el total abandono y en la miseria al pueblo catemaqueño, que viene retrocediendo a marcha veloz en todos los rubros como el desempleo, inseguridad pública, servicios como agua potable, recolección de basura, alumbrado público, drenaje y alcantarillado.
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La realidad es que urge la mano de las despistadas Diputadas Paola Tenorio Adame y Erika Rosario Morales para que volteen a mirar lo que está sucediendo en Catemaco y le recuerden al alcalde catemaqueño que no sacó la lotería con llegar a la Presidencia Municipal, porque gobernar no significa servirse del poder, sino resolver los problemas de un pueblo que le entregó su confianza y que tarde o temprano habrá de exigirle cuentas de lo que hizo o dejó de hacer, aunque también hay que reconocer que pedirles semejante intervención a estas dos legisladoras es como pedirle peras al olmo, porque si de resultados hablamos, entre una y otra son nada y lo mismo, así que vaya usted a saber quién podría aconsejar a quién.
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