Pero ¡No señores! Abocarse a lo verdaderamente importante, no obedece ni a consejos sabios de señores enseñándole a una mujer, ni mucho menos a las asesorías de don Carlos Brito resucitado, obedece mucho más a que doña Rocío como mujer que es, sabe de los sufrimientos de su tierra que tanto quiere y responde a la necesidad de su pueblo, ese pueblo que votó y que la hizo gobernadora.
En fin, que atribuirle al clima el protagonismo y reservarle a doña Rocío el papel de beneficiaria circunstancial, es una manera muy cutre de regatearle capacidad de decisión, ahora resulta que a una mujer hasta cuando trabaja, se le resta mérito, tal pareciera que el mérito tuviera dueño y este tendría que ser un varón… ¡Ámonos recio!
Quizá sería más prudente que algunas personas, retomaran sus antiguas actividades pecuarias; evidentemente, allí se desenvolverían con mayor soltura y su vida sería mucho más exitosa.
Cosas de la vida y menudencias
Que dice hasta con foto el ex alcalde xalapeño y ex priista Américo Zúñiga Martínez, que el no pernoctó en el Palacio de Gobierno con ChiquiYunes y Ricardo Anaya, a posta de aquel feo asunto de las participaciones federales, presume que el marchó por las calles ¡Vaya por Dios!
Con la buena de que el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, llegaron a un bonito acuerdo y se les otorgará un incremento salarial del 8 por ciento integrado por un 4 por ciento directo al salario tabular y otro 4 por ciento destinado a la ayuda para vivienda.
Además del incremento salarial, ambas partes acordaron establecer un plan de acción inmediato, para atender las deficiencias en hospitales y unidades médicas, particularmente en materia de equipamiento, abastecimiento de medicamentos, insumos y condiciones laborales… ¿Será suficiente? Pues ¡No! Pero por algo se empieza, que ya vamos por menos.
Así las cosas y ya es jueves, bendito Dios.
Comente [email protected] entérate www.lapoliticaenrosa.com y sígueme en mis redes sociales @elsbeth_lenz
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de www.politicaaldia.com |