Alma grande.
Ángel Álvaro Peña.
 

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Y El Cisne, cuándo
2017-05-22

Algún brujo de Catemaco debe cuidarle las espaldas a Alberto Silva que tiene una suerte que hasta el propio Javier Duarte le envidia.


Dicen que hay protecciones de brujos, que hacen invisibles a los clientes a la hora que lo necesitan. Y esto debe ser obra de un buen brujo, el brujo Fidel, que nació en Nopaltepec, pero sabe de esto más que los de Catemaco.


Porque si la justicia ve a un carterista que arriesga su vida en un asalto en el camión, junto a un delincuente de cuello blanco que ha robado miles de millones al erario, al que mete a la cárcel es al carterista.


Así es la proporción  que existe cuando se detiene a María Georgina Domínguez Colio, alias La Vicegobernadora, en el sexenio de Duarte de Ochoa. La ingresaron en el Penal de Pacho Viejo, en el municipio de Coatepec, por los delitos de coalición en contra del servicio público, abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legal.


Pero la Fiscalía General del Estado la investiga principalmente por su presunta participación en el desvío de recursos del erario a través de la creación de empresas fantasma durante la primera mitad de la gestión de Duarte en la que Domínguez Colio fungió como secretaria técnica de la Oficina del Gobernador y coordinadora de la Dirección General de Comunicación Social. La otra mitad estuvo a cargo de Alberto Silva Ramos, y los montos no se comparan con los de la primera parte del sexenio, que son mucho menores.


Gina como la conocen quienes la quieren y admiran, fue detenida en el fraccionamiento Las Ánimas, terruño favorito de los duartistas, cuando realizaba una reunión con el candidato a la alcaldía de Xalapa del PRI, Alejandro Montano Guzmán.


Domínguez Colio es actualmente  presidenta estatal de la Fundación Colosio en Veracruz, cargo que le da presencia y vigencia pero no fuero.


Su paso por la oficina de comunicación social no es gratuito, ella tiene acciones de diversos medios de comunicación desde donde recibía dinero de la oficina donde ella misma trabajaba, por concepto de publicidad y otros enjuagues.


La Fiscalía General del Estado integró la carpeta de investigación 110/2017 donde acusó a la ex vocera de un quebranto de al menos 105 millones de pesos durante su encargo como Titular de comunicación Social del 2010 al 2014, a través del otorgamiento de contratos de publicidad a empresas fantasma, por las que instruyó 35 órdenes de pago.


Cuenta con concesiones de Quadratín Veracruz, exarrendadora de Telenews y propietaria de la radio digital Conexión Veracruz, dueña también de restaurantes en Xalapa y una hacienda-hotel en el municipio de Xico. Es también dueña de inmuebles en Las Ánimas, Monte Magno, La Pitaya, Xico y Boca del Río.


Domínguez Colio, conoce a Duarte desde hace muchos años y trabajaron juntos desde que el presidiario Javier Duarte fue diputado federal, en 2009.


Pero Javier Duarte siempre prefería trabajar con hombres, o por lo menos esa era la intención. Y fue cuando surge un viejo amigo a quien esperó que terminara su ciclo como presidente municipal de Tuxpan, donde se graduó en las artes de crear empresas fantasma y transas similares en detrimento del erario. Pero Alberto, al igual que Gina, trabajaron con columnistas, directores de medios y reporteros a sueldo. Tanto que a Domínguez Colio le pusieron el sobrenombre de “Juana de Arco”.


Fue cesada de Gobierno del Estado en el 2014, cuando empezó a tener diferencias con la presidenta del DIF estatal, Karime Macías de Duarte, actualmente autoexiliada en Europa.


Volviendo Alberto Silva, apodado El Cisne, en agosto de 2008, cuando fungía como Director del Instituto Veracruzano de Desarrollo Municipal, dependiente de la Secretaría de Finanzas y Planeación,  no tuvo ningún empacho en decir que el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, era como su padre.


Una vez instalado en la oficina de Comunicación Social del gobierno del estado, al servicio de Javier Duarte, la mala suerte para los periodistas de Veracruz se acrecentaba, ya había empezado la agresión a los comunicadores desde que llegó Gina Domínguez, también llamada en esos tiempos “Madame Mordaza”, cuyo despido se debió a los crímenes de periodistas, diez en el sexenio duartista, el peor récord entre los regímenes democráticos a nivel mundial, siendo los de Milo Vela, columnista y editor de la sección policíaca de Notiver; Regina Martínez Pérez, corresponsal de la revista Proceso, y Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero de Notisur, Liberal del Sur y La Red, entre otros.


Alberto Silva Ramos, efímero secretario de Desarrollo Social, sólo duró en el cargo seis meses. Asumió la SEDESOL estatal el 12 de agosto de 2013, aunque su rol estelar lo tuvo antes, cuando con mano sucia y la maleta cargada destruía la alianza PAN-PRD por encargo del gobernador real Fidel Herrera Beltrán.


Alberto Silva Ramos endeudó Tuxpan como nadie: 277 millones de pesos; perdió un pleito con el IMSS, que agregó otros 80 millones a su debacle; derrochó en imagen personal y se dio el lujo de traer a una conejita de Playboy, Larissa Riquelme, a quien bautizó como “La novia de Tuxpan”.


Siendo candidato a la alcaldía, prometió encarcelar a su antecesor, Juan Ramón Gánem, pero encarceló a Jorge Ricardez Manrique, autor de la columna “Del otro lado del Cristal”, el 8 de mayo de 2011. Manrique venía documentando el engaño, la demagogia, las empresas fantasma.


Era el momento en que Alberto Silva Ramos, era el rey de Veracruz, hasta se daba el lujo de presumir un hijo fuera del matrimonio Emiliano Alberto, producto de su relación con la señora Elsa Basañez.


Eran tiempos en los que Silva Ramos aseguraba que sería el próximo gobernador de Veracruz.


La maniobra del encarcelamiento de Manrique era burda pero eficaz. Manrique fue citado en Plaza Ánimas, el 8 de mayo de 2011. Alejandro de la O, quien le daría información sobre “El Cisne” Silva, se encontró con un enviado del alcalde, Eduardo Alonso Morales King, jefe de escoltas del alcalde de Tuxpan, por instrucciones de Erick Rosales. Le entregó un maletín con 30 mil pesos. En ese momento le cayó la policía. La escena estaba siendo videograbada.


Minutos después Manrique recibió un mensaje de De la O. Acudió y fue aprehendido, fue tratado como delincuente de alta peligrosidad. El 9 de mayo un convoy de ocho patrullas lo trasladó al penal de Pacho Viejo. Se le consignó por extorsión y se le dejó a su suerte, en manos de Zetas.


Ahora Alberto Silva es diputado federal, y a pesar de que hay más delitos sobre su espalda que sobre los de la de Gina, sigue gozando de su fuero, es decir, su camino hacia la gubernatura del estado va viento en popa…Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.


 


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