Una denuncia en la Fiscalía Anticorrupción apunta al líder del SIMVE, Gerardo Velázquez Maraver: cobro por plazas.
Así, sin rodeos: cobro de plazas.
Como bien narra Salvador, el caso es crudo: promesas de trabajo a cambio de cientos de miles de pesos. Dinero entregado. Plazas que nunca llegaron. Lo que en el argot jurídico se llama tráfico de influencia y cohecho… y en el lenguaje de la calle, se resume fácil: “me pidieron dinero por una plaza”.
Y cuando se pidió devolución… vinieron negativas y amenazas. Entonces la duda cambia de nivel, la realidad sale a flote: ¿Es protesta o búsqueda de blindaje político de y para el líder sindical?
Porque mientras se gritan derechos laborales, también crecen las versiones de maestros que perdieron dinero y ganaron miedo. Práctica que dejaba millones de pesos a líderes sindicales y funcionarios no solo de la SEV, sino de cualquier otra dependencia. Abuso de género, tantas veces denunciado y jamás castigado, habría que agregar.
Así, la toma de la SEV, vista de lejos, parece lucha pero de cerca… parece otra cosa.
¿Quién defiende a los maestros… y quién se sirve de ellos? ¿Y qué más saldrá cuando se levante el plantón?
Pero no le platicamos más porque aunque Salvador no descubre hoy el hilo negro, su análisis que amarra protesta con denuncia sí levanta el telón y los actores y sus roles salen a la vista del público. Lo invitamos a leer a Salvador Muñoz y su columna completa aquí. |