Aquí le decimos en pocas palabras la razón:
En la economía hay dos fenómenos que combinados son dinamita pura, y que se asoman en México pero que la mayoría de analistas económicos callan aunque saben muy bien que podrían atacar juntos como dos poderosos misiles. Desde luego que articulistas políticos aún no son capaces de ver, sobre todo, con tanto circo de por medio y tanto odio entre los que se fueron y los que llegaron.
El primer fenómeno es el escaso, nulo o negativo ritmo de crecimiento de la economía mexicana.
y el otro es la inflación que gobierno y empresarios la ven más creciendo descontroladamente y buscan controlar, al parecer con gasolina, como lo hace oficialmente el Banco de México y el acuerdo empresarial para mantener el precio de la gasolina popular en 24 pesos o menos.
En las aulas universitarias de economía en las que se analizan juntos esos fenómenos en esencia y sin banderas políticas, se le llama ESTANFLACIÓN -estancamiento con inflación- que es hacia donde apuntan los datos de ambos. En las aulas este fenómeno se aprecia de difícil solución puesto que las medidas para frenar los precios suelen agravar el estancamiento de la economía y viceversa.
Según los datos expuestos en El Economista por Luis Miguel González: “En enero la actividad económica creció en sentido negativo de -0.9%, el peor inicio de año desde la recesión del 2009”. Además, según Banamex en el primer trimestre México cerró con otro negativo de -0.03%.
Así sucedió en ese año 2009, cuando la crisis financiera global y la influenza AH1N1 pegaron juntas, como lo reportó Bloomberg en su momento.
Como antes se dijo, esos datos solos quizá no dejen ver el daño posible que estuviera por llegar, pero si se analiza con los datos oficiales de la inflación de 0.62% de la primera quincena de marzo y que en 5 quincenas del 2026 a la fecha acumularon 1.50%, entonces sí, el tema es peligroso pues cualquier estimación, por quien las haga pintarán en rojo.
Sin embargo, para no errar, ni asegurar en medio de la cambiante situación mundial tan errática, lo mejor por ahora es no perder de vista las decisiones del Hacienda y BANXICO con respecto a la tasa de interés y el control de precios de la gasolina popular que amenaza la Tesorería nacional y los empleos, pero sobre todo más que atentos a las negociaciones del T-MEC.
Hoy no hay canillazos porque no hubo gasolina para que surtieran las cafeterías.
|