Una cosa es la narrativa política y otra muy distinta es el comportamiento del dinero; y el dinero suele ser menos ideológico que los discursos.
Una empresa puede equivocarse una vez al entrar a un país. Pero cuando reinvierte, ya conoce los riesgos, sabe de los impuestos, la seguridad, la burocracia y aun así decide quedarse.
Eso no significa que México no tenga problemas ni desafíos por resolver. Significa algo más simple: que quienes ya tienen su capital invertido aquí, siguen apostando por el mercado mexicano.
A veces, para entender una economía, conviene mirar menos los pronósticos y más hacia dónde está caminando el dinero. |