- Investigación;
- Reparación del daño ecológico;
- Indemnización de los pescadores afectados;
- Sanciones económicas y a las medidas correctivas dentro de la planta.
Pero convertir la clausura definitiva del Complejo Agroindustrial de Santander en la principal respuesta, parece una medida extrema que abre otro problema social.
La pregunta entonces cambia: ¿Cómo proteger al pescador sin dejar sin trabajo al obrero?
La política ambiental moderna no busca solamente castigar; busca corregir, reparar y evitar que vuelva a ocurrir.
Porque cerrar una empresa puede ser sencillo. Lo difícil es encontrar el equilibrio entre medio ambiente, justicia y empleo.
Y precisamente ahí se encuentra la verdadera prueba para las autoridades.
Los canillazos del día son para quienes creen que los problemas complejos admiten soluciones simples. |