¡Vaya contraste entre México y Estados Unidos! Mientras el sistema electoral mexicano mantiene enormes candados al financiamiento, la propaganda y las dádivas vinculadas al voto, Donald Trump acaba de lanzar en Dallas una propuesta que sacudió el debate electoral estadounidense: 5 mil dólares para cada adulto si los republicanos conservan el control del Congreso.
Trump lo llamó “Trump Dividend” y aseguró que sería producto de la fortaleza económica del país, propuesta que costaría más de un billón de dólares aunque Trump necesitaría explicar cómo se financiaría y cómo se instrumentaría, lo que no sería problema teniendo la mayoría en las Cámaras.
¿Estará pensando Trump en copiar los programas sociales de México, que al ser de carácter universal no se les puede considerar como compra de votos?
La paradoja es que México ha construido un sistema electoral con tantos candados que cualquier promesa de dinero directamente vinculada al voto sería observada con lupa y ni siquiera eso ha impedido que aquí sigan apareciendo compra de votos, acarreo y otras viejas prácticas.
Entonces la pregunta es inevitable: ¿México necesita todavía más candados electorales o necesita revisar cuánto cuesta sostenerlos?
Porque mientras aquí el Estado gasta miles de millones para garantizar elecciones equitativas, en Estados Unidos Trump acaba de poner sobre la mesa una pregunta todavía más incómoda: ¿Dónde termina una política pública y dónde empieza el incentivo electoral?
Como diría el maestro Chua: el que entendió, entendió. |