La coordinadora comentó que las causas de estas condiciones pueden variar; desde deficiencias enzimáticas, como en la intolerancia a la lactosa, hasta sensibilidad a ciertos componentes alimenticios, como el gluten en la enfermedad celíaca. También existen intolerancias a aditivos y a la fructosa, azúcar natural presente en las frutas.
Entre las afecciones de este tipo más comunes se incluyen: lactosa, causada por la incapacidad de producir suficiente lactasa; gluten, proteína que se encuentra en granos como el trigo, la cebada o el centeno; fructosa, malabsorción que puede generar dolor e hinchazón; histamina, presente en alimentos como el vino y algunos quesos; sorbitol y otros edulcorantes asociados también a síntomas gastrointestinales.
Pérez Ruiz agregó que el diagnóstico se lleva a cabo mediante pruebas de aliento, análisis genéticos y dietas de eliminación controladas. Los tratamientos implican evitar los alimentos desencadenantes, suplementar la dieta con enzimas cuando sea posible y planificar una nutrición balanceada.
El IMSS en Veracruz Norte cuenta con los servicios médicos necesarios para el diagnóstico y atención de estas condiciones digestivas mediante las áreas de Gastroenterología, Alergología y Nutrición, siendo su intervención clave para desarrollar estrategias dietéticas personalizadas que mejoren la calidad de vida de los pacientes. |