
“Nos permite asegurar que, al menos, cada alumno reciba un alimento; eso es importante para nosotros y para los padres de familia”, expresó.
La estrategia cuenta con la participación de madres y padres de familia, quienes integran comités encargados de preparar menús balanceados con los insumos proporcionados por el DIF Estatal, fortaleciendo la corresponsabilidad en el cuidado de la niñez.
Silvia Domínguez, madre de familia que participa en la elaboración de los alimentos, señaló que el apoyo tiene un impacto directo en el bienestar de las y los estudiantes, ya que “muchos niños llegan sin desayunar y aquí reciben sus alimentos; una buena alimentación también es salud”.

Además de brindar alimentación diaria, el espacio de cocina funciona como un entorno de aprendizaje donde las y los estudiantes desarrollan habilidades prácticas, sensoriales y de autonomía que favorecen su inclusión y desarrollo personal.
A través de este programa, el Gobierno de Veracruz contribuye a reducir las desigualdades y garantizar el derecho humano a la alimentación de la población escolar. |