En Nuevo León la fotografía es todavía más reveladora: Morena-PT-PVEM registra 31.2%, mientras PAN, PRI y MC, por separado, concentran 54.1%.
Naturalmente, una suma de porcentajes no se convierte automáticamente en votos para un candidato común. Pero sí muestra dónde la fragmentación puede estar escondiendo una competencia que hoy no aparece a simple vista.
La paradoja es que el movimiento ocurre en ambos lados.
Mientras PAN y PRI vuelven a explorar acuerdos locales, el Verde y el PT analizan competir por separado en distintos estados. Por eso 2027 difícilmente será una elección entre dos bloques nacionales perfectamente alineados.
Será una colección de batallas estatales, con alianzas distintas, candidatos distintos y cuentas distintas. Alito quizá esté exagerando el resultado, pero lo que está haciendo es política, y eso puede “llevar agua a su molino”
Además, en realidad, Alejandro Moreno pone sobre la mesa la pregunta correcta: ¿qué pasaría si los partidos comienzan a sumar donde hoy compiten divididos? Porque la oposición necesita aprender a sumar.
Y Morena, a evitar que sus aliados aprendan a restar.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g
(COLUMNA "AL RESPECTO")
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