Después de la aventura del día del niño, mi Pablito del Monte maduró unos 15 años con respecto a su edad. Había soñado con una bicicleta colorada, como la que traen unos primos de la otra montaña, pero nada, ahora el problemón es "EL REGRESO" a nuestras cuevas en el Tatahuicapan, no sin antes darnos cuenta que los jefes supremos están metidos en tremendo brete, por un lado, los maestritos pidiendo siempre más sin dar nada a cambio... que el bono, que el aumento, quesque la reforma; así como la presa Yuribia secuestrada por locos que encontraron su negocio, por un lado los indios renegados aprietan y por otro lado los jefes les dan un sobornito que se reparten solo entre tres; además, la construcción de los distribuidores viales que se colapsan y nadie reclama, les vuelven a inyectar dinerito; o como el famoso túnel, que ahora cuesta el doble , porque los primeros presupuestos se perdieron, nadie sabe quién se llevó las pacas, pero no hay problema, ahí va otra bolsa, al fin que nadie reclama. Algo aprendimos mi chilpayate y yo, hay que volverse líder pescador, tantito hay norte y luego luego les dan despensas, que la recesión, que el FONDEN, que no hay, no hay, no hay. Y ¿qué creen? que me encuentro otra vez al mismo taxista que nos atendió cuando llegamos, pero ahora que le digo que me lleve a la cabeza Olmeca, porque ahí pasan los traileros y nos pueden regresar a nuestra fría tierra, acá pronto lloverá pan del cielo, conejos, pájaros, hongos, culebras... la naturaleza proveerá. En el camino nos dijo ¡Ojalá regresen con bien! Y no se preocupen, ustedes están mejor que nosotros porque ustedes necesitan menos que nosotros.
A nosotros nada más nos enseñan la lana pero no la reparten, déjenme y les cuento. La SEDARPA, la SEDESOL, la SEDATU y todas las dependencias, reciben la lana para proyectos productivos, pero ellos les ponen candaditos que impiden que la banda accese a ellos. Entonces cada año se regresa a la SHCP miles, pero miles de millones de varos que no se pueden anexar al presupuesto del próximo año, más bien se coloca en un fideicomiso que nadie sabe y nadie supo, ahí está el verdadero negocio de los tlatoani mayores. Plop y recontra plop. Y nosotros sin 125 pesos para nuestro pasaje. Le huimos al granizo y ahora graniza hasta en el mar.
¡¡VIVA MÉXICO CABRONES, MEXICO ES DE CORCHO, NO SE HUNDE!!
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