Lo que sorprendió a los sabios bebedores de café fueron los montones de basura dejados y el olor a corrupción de no pocos alcaldes salientes -de todos los partidos políticos- y que son reconocidas como graves irregularidades. Hay municipios en donde no se llevaron hasta los focos porque los necesitaban para alumbrarse mientras hacían la entrega-recepción. Pero en verdad, si el ORFIS no arma bien los expedientes, las posibles denuncias dormirán el sueño de los justos.
Otro tema mediático que no cesa de ser la comidilla en las pláticas de café, es el de los colaboradores de Rocío Nahle, pues algunos no logran marchar a su ritmo; ni al que requiere Veracruz.
Todos los días algo revienta, algunos son errores infantiles pero los hay graves que afectan a la población o a la burocracia misma.
Sin embargo, Nahle cuenta con la aprobación de casi el 60% de los veracruzanos, según métricas recientes como por ejemplo la realizada por Demoscopia Digital. La pregunta es: ¿Será suficiente esa fuerza ganar de nuevo la mayoría en la Cámara de Diputados local, de persistir los errores políticos en su gabinete más lo que se acumule en los municipios? |