La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, anunció esta mañana que el Estado retomará el control de los camiones Ulúa, luego del paro realizado por concesionarios en el puerto de Veracruz y Boca del Río, al advertir que nadie puede ser rehén de amenazas ni de bloqueos en calles que son públicas. En entrevista radiofónica, la mandataria fue clara: “a los empresarios se les apoyó hace tres meses con unidades nuevas y traicionaron los acuerdos. Algunos, dijo, incluso ya ofrecieron devolver voluntariamente los camiones durante la reunión sostenida en el C5 de Boca del Río”. Nahle pidió disculpas a los usuarios por las afectaciones del paro, al que calificó como un golpe directo a la ciudadanía, y reiteró que el incremento autorizado fue únicamente de 12 pesos en Xalapa, no en el puerto, donde se registraron abusos. El gobierno estatal operará 140 unidades Ulúa con choferes contratados y capacitados por el propio Estado, con salarios de hasta 30 mil pesos mensuales, por lo que ya se abrió convocatoria a través de la Secretaría del Trabajo. De ser necesario, se sumarán 60 camiones Quetzali provenientes de Coatzacoalcos para reforzar el servicio. Nahle dejó un mensaje contundente: esto no es una lucha de poder, pero si lo fuera, ganaría el Estado. También advirtió que se revisarán las quejas contra choferes y concesionarios que abusaron del cobro, con posibilidad de retirar concesiones y licencias. ¿Lección clara para otros concesionarios de servicios públicos? El transporte es un servicio público, no un botín ni un instrumento de chantaje. ¿Habrá quien todavía quiera estirar la liga? |