Ambos niegan cualquier responsabilidad y aseguran que demostrarán su inocencia.
Y ahí aparece el verdadero fondo político, porque más allá de si las acusaciones prosperan o no, el tema golpea directo la narrativa de honestidad y combate a la delincuencia que sostiene la 4T y alegra a la oposición.
Por eso el caso ya no se mueve solo en tribunales o redes sociales, sino en el terreno del desgaste político rumbo al 2027 y 2030.
Y mientras unos aseguran que apenas inicia una “limpia” mayor, otros empiezan a ver con lupa ciertas coincidencias políticas, como la licencia “por motivos personales” solicitada por el senador Manlio Fabio Beltrones Rivera.
Hasta aquí hay hechos, versiones y muchas preguntas.
Porque cuando el poder empieza a temblar, en política no existen acusaciones pequeñas… y el futurismo rumbo al 2030 se vuelve todavía más explosivo.
Lo dicho: No hay crimen perfecto.
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