Esta mañana, en los cafés políticos de la capital veracruzana, los sabios bebedores del mejor aromático del mundo comentaban una preocupación silenciosa rumbo al 2027: el verdadero peligro para los partidos no sería perder votos; sino que en plena campaña les exploten candidatos “impresentables”.
La señal vino de una frase que pasó casi desapercibida, pero que tiene filo político. Citlalli Hernández advirtió que “aspirantes de MORENA deben pasar filtros penales y financieros”.
Parece un mensaje interno… pero en los cafés la lectura fue otra: si Morena revisará con lupa a los suyos, ¿de verdad alguien cree que no harán lo mismo con los perfiles de oposición?
Ahí está el fondo del nuevo juego político. Porque la próxima elección podría no definirse solo en plazas o debates, sino en expedientes, propiedades, negocios, relaciones incómodas y filtraciones oportunamente difundidas.
|