
El simulacro reforzó la participación ciudadana, especialmente en localidades donde persiste resistencia a evacuar por temor a perder pertenencias. Ante ello, el Gobierno del Estado impulsa campañas de concientización para promover decisiones oportunas que prioricen la vida.
Las capacidades operativas también se han fortalecido con la ampliación del equipamiento: de una a seis embarcaciones estatales en la región, además de chalecos salvavidas, cuerdas y boyas de rescate, lo que mejora la atención ante emergencias.
El monitoreo permanente del río Coatzacoalcos, a través de la estación hidrométrica de Las Perlas, permite anticipar incrementos en el nivel del agua con márgenes de entre 7 y 10 horas, facilitando acciones preventivas.

El despliegue de embarcaciones se realiza en aproximadamente 45 minutos, gracias a su ubicación estratégica y a la disponibilidad de personal capacitado y recursos operativos.
Como parte de la gestión integral del riesgo, la PC conforma brigadas comunitarias que, en coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno, mantienen comunicación constante y realizan recorridos preventivos para alertar a la población, identificar personas en situación vulnerable y facilitar su traslado a refugios temporales.
La actividad formó parte del Primer Simulacro Nacional 2026, ejercicio coordinado para evaluar la capacidad de respuesta institucional y comunitaria ante un sismo de magnitud 8.2 con epicentro en la costa de Guerrero, así como sus posibles efectos secundarios. |