La segunda: crece la versión de que el gobernador con licencia no estaría bajo simple resguardo político, sino bajo vigilancia para evitar riesgos de fuga.
Y la tercera —la más delicada—: medios nacionales como SDP Noticias y SinEmbargo han difundido versiones sobre un presunto congelamiento de cuentas ligado a investigaciones financieras, tema que hasta ahora no ha sido confirmado oficialmente.
Ahí está el verdadero fondo político. Porque mientras Estados Unidos prepara la formalización de pruebas y delitos, en México ya empiezan a verse movimientos que muchos interpretan como señales de cooperación y no de protección.
Y eso cambia completamente la perspectiva.
Más allá de culpabilidades o inocencias —que deberán probarse—, lo que se empieza a leer en el ambiente político es que Claudia Sheinbaum no estaría dispuesta a cargar el costo de defender lo indefendible.
Ojo aquí, porque el poder deja de cerrar filas… y eso normalmente sucede cuando algo importante ya se movió detrás del telón. |