Para su regreso, Lively apostó por una reinterpretación de archivo junto a Versace: un vestido original de 2006 reinventado con una espectacular cola de casi cuatro metros en tonos pastel. El diseño, con corpiño drapeado y pedrería, evocó una estética de acuarela inspirada en amaneceres y atardeceres, en sintonía con el concepto artístico de la gala.
El estilismo se complementó con joyas de Lorraine Schwartz y un bolso de Judith Leiber que añadió un toque profundamente personal: fue decorado con dibujos realizados por sus hijos, fruto de su relación con Ryan Reynolds.
En entrevista durante la alfombra roja, la actriz explicó el significado de su elección:
"Es un honor llevar este vestido precioso, que es un amanecer y un atardecer y acuarela".
También compartió el valor emocional de su accesorio:
"Cada uno de mis hijos pintó un cuadro, una acuarela, así que cada uno de mis cuatro hijos hizo esto".
El regreso de Lively no solo representa un momento de impacto en la moda, sino también un punto de inflexión en su carrera. La polémica que surgió en 2024 durante la promoción de la cinta generó críticas por el manejo del tema de la violencia de género y por su tensa relación con Baldoni.
La disputa legal incluyó acusaciones de acoso sexual, denuncias por difamación y reclamos económicos que alcanzaron cientos de millones de dólares. Aunque varios señalamientos fueron desestimados en tribunales, el caso continuó avanzando en aspectos relacionados con represalias e incumplimientos contractuales, hasta que ambas partes optaron por llegar a un acuerdo semanas antes del juicio programado.
En un comunicado conjunto, representantes de los actores señalaron:
"El resultado final… es motivo de orgullo para todos los que trabajamos para hacerla realidad".
Y añadieron:
"Esperamos sinceramente que esto ponga fin a esta situación y permita que todos los implicados sigan adelante de forma constructiva y en paz".
Desde su debut en la Met Gala en 2008, Blake Lively ha construido una reputación como una de las asistentes más memorables del evento. Su ausencia en las ediciones de 2023, 2024 y 2025 solo incrementó la expectativa por su retorno.
Ahora, en 2026, su aparición no solo marca su regreso a la alfombra roja, sino también una estrategia cuidadosamente diseñada para retomar el control de su narrativa pública. Sin necesidad de declaraciones extensas, la actriz dejó claro que, cuando se trata de espectáculo, simbolismo y moda, sigue siendo una de las grandes protagonistas del primer lunes de mayo. |