Entre los municipios faltantes aparecían gobiernos de Morena, PVEM, PT, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, por lo que difícilmente podía sostenerse la tesis de un rechazo opositor organizado. Todo apunta más a tiempos administrativos y la geografía del Estado, que a diferencias políticas.
Y hay un detalle fundamental: esta renegociación no admite medias tintas. Para que el esquema financiero prospere, deben participar todos los municipios incorporados originalmente al mecanismo de bursatilización.
Por eso la pregunta ya no es quién dijo no. La pregunta es quién construyó una narrativa de confrontación cuando los números apuntaban en sentido contrario.
Si en los próximos días llegan las actas pendientes, Veracruz podría estar ante una de las operaciones financieras más relevantes para las haciendas municipales en años, permitiendo recuperar recursos para obras, servicios y operación cotidiana.
Y cuando 189 de 199 ayuntamientos ya están arriba del barco, lo que empieza a llamar la atención no son los que faltan, sino lo poco que sobrevivió el discurso del rechazo. |