Y aquí viene la parte interesante, pues mientras las autoridades electorales revisan padrones, afiliaciones y procedimientos, la organización “Somos México”, heredera política de la llamada “Marea Rosa”, decidió adelantarse al debate público denunciando presuntas filtraciones de datos y posibles irregularidades gubernamentales.
La pregunta que comienza a circular en los corrillos políticos es importante: ¿se trata de una defensa preventiva ante un escenario complicado o simplemente de una legítima exigencia de transparencia? Porque de eso, Guadalupe Acosta Naranjo, los intelectuales del anterior INE y exministros de la Corte que conforman esa organización, sí que saben que la mejor defensa es el ataque.
Por ahora no hay resoluciones definitivas sobre “Somos México”. Pero sí existe una realidad: el escrutinio sobre el origen de los recursos, las afiliaciones y la legalidad de los procesos ya alcanzó a todas las organizaciones que buscan convertirse en partido político.
Ojo, porque cuando las autoridades empiezan a revisar con lupa, más de uno suele descubrir que no todo era tan sencillo como parecía.
Habrá que esperar. Lo verdaderamente importante ya no es quién reunió más afiliados, sino quién puede demostrar que lo hizo conforme a la ley y más hoy que el aparato de justicia cambió de manos. |