En los cafés se escucha una pregunta sencilla: ¿debe seguir autorizándose más construcción sin actualizar primero la planeación y los servicios urbanos?
El nuevo Puente del Sotavento podrá aliviar parte del tránsito, pero difícilmente resolverá por sí solo un problema que parece más profundo: una ciudad que durante años fue creciendo autorización por autorización.
La administración que encabeza Maryjose Gamboa tendrá pronto la oportunidad de decidir si Boca del Río continúa corrigiendo sobre la marcha; o si, por fin, se anima a planear antes de construir evitando así que siga la anarquía que hace que vivir en Boca se vuelva a veces una pesadilla.
Hoy no hay canillazos aunque bien que se los merecen pasadas administraciones, pero los habrá, y más pronto que tarde para quienes prefieran seguir pateando el bote. |