En unos casos pesan observaciones sobre afiliaciones; en otros, dudas sobre informes financieros, origen de recursos o registros duplicados. Además, varios expedientes siguen bajo litigio en el Tribunal Electoral.
Por eso, más allá de las declaraciones optimistas de sus dirigentes, la realidad es que ninguna organización tiene hoy asegurado su registro.
La moneda sigue en el aire.
Y a estas alturas, más que contar afiliados, lo que definirá el futuro de varios proyectos políticos será la capacidad de demostrar que cumplieron con la ley no solo en la forma, sino también en el fondo.
Los próximos 13 días prometen más nervios que festejos. |