Lo relevante no es solamente el monto de la inversión. Lo importante es que el gobierno estatal parece haber definido una ruta: infraestructura hidráulica, conectividad carretera, movilidad urbana y desarrollo regional.
Porque una cosa es anunciar obras y otra muy distinta ponerlas a caminar.
Aún falta mucho por evaluar y los resultados finales los juzgarán los ciudadanos cuando las obras estén concluidas. Pero en política también cuentan las señales, y la señales que ya envía el gobierno de Rocío Nahle es que decidió apostarle a la infraestructura como uno de los motores de su administración.
Y en Veracruz, donde durante años muchas obras se quedaron en promesas, que las máquinas trabajen suele hablar más fuerte que los discursos.
Pero no solo obras, hay que mencionar también apoyo recibido por todos los partidos políticos en la entidad: Morena, PAN, PRI, PVEM, PT y Movimiento Ciudadano que en el Congreso votaron a favor por unanimidad para terminar con la bursatilización municipal que desde 2008 mantenían 199 municipios veracruzanos. Porque no es lo mismo actuar, sino contar con el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas de Veracruz.
Los canillazos del día son para quienes preguntan qué se está haciendo, pero no voltean a ver dónde están trabajando las retroexcavadoras. |