Sin embargo, en el mapa ya se vislumbran zonas donde la cobija no va a alcanzar para todos:
En el Norte ardiente: Es donde la coalición oficialista podría sufrir sus primeros dolores de cabeza. Plazas locales como Tantoyuca, Poza Rica y Papantla serán disputadas con uñas y dientes; el PAN apretará en la primera y Movimiento Ciudadano buscará meter ruido en las segundas. Eso sí, si metemos al plato la extensa zona rural e indígena de los distritos federales, la alianza Morena-Verde-PT tendría el oxigeno suficiente para mantener el control.
El enredo de Boca del Río: En el terreno local la cosa parece no tener vuelta de hoja y se pintaría azul, pues el trabajo de campo de Maryjose Gamboa sigue rindiendo frutos en las colonias. Pero ¡ojo!, para la diputación federal la película cambia por completo: el PAN tendría que sacar una votación de alarido en la cabecera para aguantar la avalancha de votos que le vendrá de los municipios vecinos.
Huatusco no se suelta: Ahí el bastión se mantendrá azul. Tienen un perfil competitivo y la maquinaria está tan bien aceitada desde hace años que no van a dejar pasar a nadie.
Veracruz Puerto sin sobresaltos: En el puerto no se ven quiebres dramáticos. Lo más seguro es que Rosa María Hernández Espejo haga valer el músculo en la zona centro, aunque habrá que ver la actitud de Pepín Ruiz: si le entra con todo al empuje o si nomás simula que apoya.
El PRI busca respirar en Orizaba y Cosoleacaque: En la Pluviosilla, Hugo Chahín mantiene la inercia y el ritmo de las administraciones anteriores; mientras que en Cosoleacaque la moneda está en el aire dependiendo de si los Vázquez Parissi deciden saltar al ruedo con todo el arsenal.
El Sur guinda: Descontando el enredo en Cosoleacaque, el sur del estado apunta a pintarse de guinda casi completo. Hay caballada tupida y la marca se mantiene firme.
Xalapa, la plaza del centro: Difícilmente se la arrebatarán a Morena. Aunque la oposición insiste en apostarle al "hartazgo ciudadano", la realidad en las colonias periféricas es otra. El ritmo de Daniela Griego en las colonias ha sido constante, abriendo puertas y atendiendo reclamos semana a semana.
En síntesis: la redistribución territorial provoca que los votantes de una diputación local no sean exactamente los mismos que los de la federal, aunque lleven el mismo nombre, y no siempre la cabecera distrital canta la victoria final.
Por ahora no hay más que proyecciones y tiros al aire pero, como dice el sabio refrán cafetero, no hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza.
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(COLUMNA "POLÍTICA AL DÍA") |